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Discurso de Despedida 4º Medios Promoción 2006

Muy buenos días Autoridades presentes, profesores, apoderados, estimados compañeros.

Cómo olvidar aquel día de marzo del 2001 cuando, con temor, llegamos a esta mole de 30.000 m2, gris y fría a hacer una historia, nuestra historia como alumnos del Instituto Nacional. Este edificio nos cobijó por 6 o 7 años y nos vio entrar como unos inocentes niños y ahora, nos observa como jóvenes llenos de ideales y proyectos. Este establecimiento vio nuestras alegrías y tristezas, nuestros triunfos y derrotas; en las salas, decenas de historias, en los pasillos y en este mismo patio, cuantas anécdotas que a partir de hoy y por el resto de nuestras vidas serán una más para este colegio. Una de las miles que se han escrito, algunas que han sido importantes y otras que, simplemente pasaron al anonimato, pero que para nosotros quedarán por siempre en nuestra memoria y la llevaremos eternamente en el corazón. Porque acá nos formamos, aquí crecimos, en este lugar compartimos, creamos lazos de amistad que, espero, el tiempo no se encargue de romperlos. Porque en este colegio tan frío e impersonal, logramos sembrar fecundas semillas de amistad y es tiempo de cosecharlas; algunas se habrán marchitado pero las que estén maduras, aprovechémoslas al máximo, ya que la amistad forjada en el Instituto era el calor que encendía cada sala, cada pasillo y ahora, al partir, ese calor se impregnará en las paredes para que cuando volvamos recordemos los gratos momentos de nuestra vida Institutana.

Dejamos atrás un proceso, una gran escalera de 12 peldaños y que el Instituto nos comenzó a guiar en mitad de ella, nos entregó las herramientas para afrontar un nuevo mundo, una nueva historia, que nosotros decidiremos cuál y dónde será. Y, ahora, Instituto, nos despides orgulloso de saber que las palabras de Fray Camilo Henríquez una vez más serán ciertas: que el gran fin del Instituto es dar a la patria ciudadanos que la dirijan, la defiendan, la hagan florecer y le den honor. Y nos dejas solos, en medio de esta gran escalera, la escalera de la vida, donde nos podremos tropezar o nos costará subir un peldaño más y ya no estará esa mano amiga para recogernos o empujarnos, pero podremos levantarnos y subir gracias a lo que este colegio nos enseñó.

Me gustaría compartir con ustedes un poema que llegó a mis manos es de Rafael Ojeda, ex alumno de la promoción ’99 y el cual se titula: “Porque no saben”

Unos dirán qué suerte la de ellos,
En unos días dejarán este colegio.
Y otros, que ya pasaron por lo mismo
Dirán qué pena que dejan de ser niños.

Porque no saben lo que es dejar de ver
A un grupo inmenso que lo vio a uno crecer,
Que compartieron tristezas y alegrías
En una sala que quedará vacía.

Porque no saben lo que es
Dejar atrás la niñez y recorrer la vida solo.
Mil decisiones que tomar,
Una carrera o trabajar,
Nos tiene que pasar a todos.

Y no me explico como podía pensar
Hace unos años que nunca iba a terminar,
Igual que todos deseaba este momento.
Sinceramente me arrepiento.

Estoy pensando ya en lo que es
Dejar atrás la niñez y recorrer la vida solo.
Mil decisiones que tomar,
Una carrera o trabajar,
Nos tiene que pasar a todos.

Unos dirán, qué suerte la de ellos,
Porque no saben que ser niño es lo más bello,
Porque jugar y estudiar está en sus sueños, y nada más.
Y para uno la vida ya no es un juego.

Nos vamos, nos vamos con la esperanza de saber que los alumnos no perderán la mística Institutana, que sólo sea una idea vaga el que se sientan poco identificados con el proyecto, considerando que la identificación nos da el sentido de pertenencia, pertenencia que no sólo les compete a los alumnos, sino que también, entre otros, a los profesores. Necesitamos que todos los actores del colegio se comprometan aun más con el proyecto Institutano. Todos sabemos que este colegio es como es por sus alumnos de excelencia académica, pero ese diamante en bruto se debe saber trabajar y ese es el deber del profesor: pulir ese diamante, y si lo hace mal, trabajo perdido, potencial desperdiciado y cada vez menos saldrán futuros próceres políticos, culturales, económicos, deportivos etc. No desperdiciemos el potencial de los alumnos que quedan acá y a los que nos marchamos, encausemos nuestros ideales para trabajar por nuestro país ya no somos el futuro sino que comenzamos a ser el presente de nuestra sociedad y no nos quedemos solamente con los ideales, ya es hora de que todo eso lo transformemos en acciones, pero siempre, siempre por el bien de nuestro país.

Compañeros institutanos ya es hora de partir, es hora de dejar atrás este uniforme, esta insignia que se incrustará en nuestro corazón, es hora de darnos un abrazo fraterno a quien quizás, sea la última vez que lo veamos, quien sabe, es hora de dar las gracias a todo y a todos, a los profesores, por compartir su sabiduría, a los inspectores, por su paciencia, y a los auxiliares por su dedicación, en fin, seremos eternos agradecidos de este colegio.

Compañeros, se viene un nuevo desafío, continuemos la lucha perseverante de hacer de Chile un país más humano, más culto y con mejor educación y sigamos haciendo de este colegio el primer foco de luz de la nación. Que vibre siempre compañeros. Hasta Siempre y por siempre, Institutano.
Muchas Gracias.

BY PATKO...


emm..la verdad es que cuando lo leí por primera vez (plaza)no c...me dio pena y alegría. es que sentí que todo lo que en ese momento era rutinario se volvía difuso. todo lo que ha existido por 12 años ya se va y queda la experiancia, el cairño, no c...los recuerdos. Me encantaría que todo lo que vinene ahora pa ti sea exitoso. eres constante weon y lo sabes, por eso tengo fe de que vas a poder con todo lo que te propongas. Exito y más exito. Sé feliz y puta...no te olvides nunca de la gente que te quiere

un beso y un abrazo Fabrizio Termini...te kiero muxo


^^


Patricio Reyes..
xaOP!

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